Archive for Juliol 16th, 2009
Calle Mallorquines.
He ido a Buñol hace unos días. Y he de volver hoy a ver a algunas personas que hace tiempo no veía. He ido poco últimamente por allí.
En Buñol hay una estrecha y empinada calle a los pies del castillo-fortaleza que ya existía en tiempos árabes, con su mezquita ahora museo.


En la Edad Media, tras la reconquista por Jaume I, Buñol era un pueblo “fronterer” con Castilla y el pueblo un lugar estratégico por su castillo. En 1609, trás expulsar a los moriscos que seguian viviendo en la zona se decide repoblar la zona con gente venida de Mallorca y Aragón. Entre otros, unos Lambíes de Esporlés, según los registros parroquiales, que no se quemaron durante la guerra civil, quizá porque el pueblo estaba en zona republicana y tuvo un alcalde ejemplar, el “tio Furriol”. En 1610 está registrado el matrimonio de Antonio Lambíes con Isabel Labrés de Soller.
Esa estrecha y empinada calle a los pies del castillo de Buñol sigue llamándose calle de Mallorquines.

El más antiguo cartel de la calle de Mallorquines, en el cruce con la calle del Portal.
Aunque el pueblo acabó castellanizándose con la llegada de nuevos repobladores aragoneses y castellanos y la incorporación de Requena y Utiel a la provincia de Valencia por la reorganización administrativa del siglo XVIII, se conserva en el registro coloquial del habla de sus gentes un gran número de palabran de origen mallorquín, generalmente relacionadas con el vocabulario agrícola.
“Poner la berienda” (comida para el mediodia en el campo en coloquial “buñolero”) recorda el “berenar” típicamente mallorquín. Injertar en Buñol se dice “empeltar” como en mallorquí y català. Y se dice “bledas, carchofas, carlotas…” En casa de mis abuelos Lambíes-Vallés se decía “pual”, com el típic mallorquí “poal” y se hacía la matanza del cerdo en invierno y los embutidos caseros correspondientes, sobrasada incluida. Ya no, hace años que la generación de mis padres-tias/os dejaron de criar animales en casa. tambien recuerdo que tenían alguna cabrita (eso si me gustaba a mi ver, no la matanza que ese día tenía que irme por ahí).
Desde una era un poco más arriba de esa casa, ahora de una de mis tías y junto a las fuente de la Violeta he hecho más fotos probando la nueva cámara fotográfica.

El valle de Buñol al atardecer. Un paisaje de mi infancia.
Con la balsa y parque del Planell y el nuevo polideportivo.
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