Posts Tagged ‘Palestina’
Actualidad vergonzante
Siguen apareciendo conversaciones de implicados en el caso Gürtel. Ayer la Cadena Ser ofrecía la transcipción de dos de ellas entre Alvarito y Correa.
Entre risas se les oye pitorrearse de Camps y comentar jocosos la situación de pitorreo que padece la Comunitat Valenciana por parte del actual gobierno: nombramientos por la cara, negocios a la vista, etc. También ayer, el susodicho Correa tuvo un ataque de ansiedad al ir a ser interrogado. Finalmente, sigue en prisión. Y Camps (en plan diva y recuperado de la vergüenza de la semana anterior) asegurando que “tiene unas ganas locas, locas de hablar”. Pués que hable, que se explique en las Cortes Valencianas, cosa que suele hacer poco. O que dimita y convoque elecciones anticipadas, que aquí padecemos la verguenza de aguantar este pitorreo que sangra las arcas de la Comunitat en beneficio de semejantes patanes desde hace demasiado tiempo.
Un recordatorio, aquellas conversaciones corresponden en el tiempo al accidente del Metro que costó la vida a 43 ciudadanos/as sin que nadie se haya hecho responsable. Si el “affaire” del Yak-43 es lamentable, este asunto del Metro añade que ha quedado impune, ya que la justicia valenciana (en la que tanto confía Camps) dió carpetazo al asunto.

Y en el ámbito internacional, leo esta mañana en el País unas declaraciones de Jeff Halper, el director del Comité israelí contra la Demolición de Casas (ICAHD), que servirían de prueba para demostrar la actitud genocida de Israel con la población palestina. Bajo el título: “Palestina es un laboratorio de pruebas militares de Israel” se detalla lo que muchos sabemos y contra lo que nuestra conciencia se rebela.
“tras una fachada de inocuos mecanismos administrativos, Israel ha erigido un régimen represivo para negar permanentemente a los palestinos la autodeterminación, la ciudadanía y los derechos humanos y civiles fundamentales”. La construcción de cerca de 250 asentamientos judíos, la demolición de unas 24.00 casas palestinas, el bloqueo económico y la construcción de un muro “tan alto como el de Berlín y cinco veces más largo” ha confinado a la población palestina en 70 enclaves sin conexión entre sí. “¿Cómo será posible un país soberano en estas circunstancias?”, se pregunta Halper.”tras una fachada de inocuos mecanismos administrativos, Israel ha erigido un régimen represivo para negar permanentemente a los palestinos la autodeterminación, la ciudadanía y los derechos humanos y civiles fundamentales”. La construcción de cerca de 250 asentamientos judíos, la demolición de unas 24.000 casas palestinas, el bloqueo económico y la construcción de un muro “tan alto como el de Berlín y cinco veces más largo” ha confinado a la población palestina en 70 enclaves sin conexión entre sí. “¿Cómo será posible un país soberano en estas circunstancias?”, se pregunta Halper.
La estrategia israelí no responde únicamente a la protección de “la tierra sagrada frente a los enemigos árabes”: Israel se ha convertido en el país “pionero en desarrollar un modelo exportable para almacenar y contener los excedentes humanos”. Y la comunidad internacional observa atenta y aprende porque hay “muchos más excedentes humanos” en el mundo. “Los palestinos han sido definidos como un población que no necesita un Estado y que puede ser controlada para siempre”, explica el director de ICAHD.
* Tan vergonzante como la pretendida lista de bellezas a las eleciones europeas ideada por Berlusconi, que finalmente ha paralizado su mujer.
Tan vergonzante como la atención mediática a los culitos de La Bruni y Letizia. ¿Se creerá muy listo el presidente francés por tener como mujer a Carla Bruni, a quién parece exhibir en cada visita de Estado?
Tan vergonzante como la situación de desamparo de quienes no tienen acceso al desempleo ni a subsidios porque no encuentran su primer trabajo o están con contratos basura.
Tan vergonzante como la subida en bolsa de algunos laboratorios farmaceúticos ante la situación de alarma por el virus H1N1.
Palestina al cor.
El correu d’aquest matí em torna a deixar notícies de Gaza. Les imatges em fan mal, més al cor que als ulls… i més enllà del cor, provoca el crit solidari del meu esperit.

Primer un text, publicat inicialment el 14-01-09 al British Independent(UK), del Primer Ministro del gobierno palestino en Gaza, Ismail Haniyeh, que ja he trobat traduït.
http://www.palestinechronicle.com/view_article_details.php?id=14679
Mi mensaje a Occidente
Ismail Haniyeh
El primer ministro palestino se dirige desde Gaza a los lectores occidentales
“Escribo este artículo a los lectores occidentales de todo el espectro político y social mientras la maquinaria de guerra israelí continúa la matanza de mi pueblo en Gaza. Hasta la fecha, más de 1.000 personas han sido asesinadas, la mitad de las cuales son mujeres y niños. La semana pasada el bombardeo a la escuela de la UNRWA (Agencia de ayuda a los refugiados de las Naciones Unidas) en el campamento de refugiados de Jabalya fue uno de los crímenes más despreciables que se puedan imaginar, mientras cientos de civiles debieron abandonar sus hogares en busca de refugio en la sede del organismo internacional sólo para resultar bombardeados sin piedad por Israel. Cuarenta y seis niños y mujeres fueron asesinados en ese odioso ataque y decenas de personas más resultaron heridas.
Evidentemente, la retirada de Israel de la Franja de Gaza en 2005 no puso fin a su ocupación ni, en consecuencia, a sus obligaciones internacionales como potencia ocupante. Siguió controlando y dominando nuestras fronteras por tierra, mar y aire. De hecho, las Naciones Unidas han confirmado que entre 2005 y 2008, el ejército israelí mató a casi 1.250 palestinos en Gaza, incluidos 222 niños. Durante la mayor parte de este período los cruces de frontera permanecieron cerrados, permitiendo sólo el acceso de una cantidad limitada de alimentos, combustible industrial, alimentos para animales y otros artículos esenciales.
A pesar de sus frenéticos esfuerzos por ocultarlo, la causa fundamental de la guerra criminal de Israel en Gaza es la elección de 2006, que dio la victoria a Hamás por una amplia mayoría. Lo que ocurrió después fue que Israel, junto con Estados Unidos y la Unión Europea, unieron sus fuerzas con el fin de anular la voluntad democrática del pueblo palestino. Decidieron, en primer lugar, revertir la decisión del pueblo a través de la obstrucción de la formación de un gobierno de unidad nacional, y a continuación convirtiendo en un infierno la vida del pueblo palestino por medio de la asfixia económica. El abyecto fracaso de todas estas maquinaciones, finalmente, ha conducido a esta guerra cruel. El objetivo de Israel es acallar todas las voces que expresan la voluntad de los palestinos para después imponer sus propios términos para una solución definitiva privándonos de nuestra tierra, nuestro derecho a Jerusalén como la capital de nuestro legítimo futuro Estado y del derecho de los refugiados palestinos a regresar a sus hogares.
En última instancia, el sitio completo en Gaza, que viola manifiestamente la Cuarta Convención de Ginebra, impide la entrada de la mayoría de los suministros médicos básicos para nuestros hospitales. Está prohibida la entrega de combustible y suministro de electricidad a nuestra población. Y encima de toda esta falta de humanidad, se nos niegan la comida y la libertad de movimientos, e incluso la posibilidad de acceder a tratamiento médico. Esto condujo a la muerte, que se podría haber evitado, de cientos de pacientes y a una espiral creciente de malnutrición entre los niños.
Los palestinos están horrorizados de que los miembros de la Unión Europea no vean este vergonzoso estado de sitio como una forma de agresión. A pesar de la abrumadora evidencia, afirman sin vergüenza que Hamás causó esta catástrofe al pueblo palestino al no renovar la tregua. Sin embargo, nos preguntamos, ¿Israel cumplió con los términos del alto al fuego mediado por Egipto en junio? No lo hizo. El acuerdo estipulaba un levantamiento del sitio y el fin de los ataques en Cisjordania y la Franja de Gaza. A pesar de todo nuestro respeto a los términos del acuerdo, los israelíes continuaron con el asesinato de palestinos en Gaza, así como en Cisjordania, durante lo que fue conocido como el año de la paz de Anápolis.
Ninguna de las atrocidades cometidas contra de nuestras escuelas, universidades, mezquitas, ministerios e infraestructura civil, nos disuaden de la reivindicación de nuestros derechos nacionales. No cabe duda de que Israel podría destruir todos los edificios en la Franja de Gaza, pero nunca destruirá nuestra determinación o resolución de vivir con dignidad en nuestra tierra. Si agrupar a los civiles en un edificio para después bombardearlos o utilizar bombas de fósforo y misiles no son crímenes de guerra, ¿qué son? ¿Cuántos tratados y convenios internacionales tiene que violar el Estado sionista de Israel antes de que le pidan cuentas? No hay ni una ciudad en el mundo donde las personas libres y decentes no expresen su indignación por esta brutal opresión. Ni Palestina ni el mundo serán los mismos después de estos crímenes.
Sólo hay un camino a seguir, no hay otro. Nuestras condiciones para un nuevo alto el fuego son claras y simples. Israel debe poner fin a su guerra criminal y a la masacre de nuestro pueblo, levantar completa e incondicionalmente su asedio en la Franja de Gaza, abrir todos los pasos fronterizos y retirarse completamente de Gaza. Después de esto podríamos considerar futuras opciones. En última instancia, los palestinos son un pueblo que lucha por librarse de la ocupación, por el establecimiento de un Estado independiente con Jerusalén como su capital y el retorno de los refugiados a sus pueblos de los que fueron expulsados. Sea cual sea el coste, la continuación de las masacres de Israel no quebrantará nuestra voluntad ni nuestra aspiración a la libertad y la independencia”.


Després, Amnesty International denuncia que ha trobat “pruebas de que Israel ha usado fósforo blanco en Gaza”.
Esta organización ha precisado que esta sustancia se utiliza para “levantar una cortina de humo” y que “nunca debería utilizarse en zonas civiles” .
AI, que envió una delegación a ese territorio palestino con el objetivo de recabar pruebas del uso de esa sustancia, señaló hoy en un comunicado que el fósforo blanco es “altamente incendiario” y “explota al contacto con el aire”.
Un miembro de esa delegación, Christopher Cobb-Smith, precisó que esa sustancia se utiliza para “levantar una cortina de humo a fin de ocultar el movimiento de tropas en el campo de batalla”, pero tiene un efecto “expansivo” y “nunca debería utilizarse en zonas civiles”.
Según AI, cada proyectil de artillería de 155 mm dotado de 116 cuñas impregnadas de fósforo blanco que explota al contacto con el oxígeno puede esparcirse, dependiendo de la altura y de las condiciones del viento, por un área del tamaño de un campo de fútbol.
Las pruebas encontradas por esta organización incluyen cuñas y restos de proyectiles esparcidos por edificios residenciales, muchos de los cuales ardieron el pasado domingo. “Este arma se ha usado en barrios residenciales densamente poblados de forma indiscriminada”
Según AI, uno de los lugares más afectados por su uso es la escuela que las Naciones Unidas mantenían abierta en Gaza y que fue alcanzada por tres proyectiles que contenían fósforo blanco el 15 de enero.
Estos proyectiles explotaron cerca de algunos camiones cargados de combustible y originaron un gran incendio que destruyó toneladas de ayuda humanitaria, han recordado desde AI.
El mismo día, otro proyectil con fósforo blanco alcanzó un hospital de Gaza y causó un segundo incendio que obligó a evacuar a los pacientes.
“Este arma se ha usado en barrios residenciales densamente poblados de forma indiscriminada”, criticó, por su parte, Donatella Rovera, representante de AI en Israel y en los territorios ocupados de Palestina.

Cap Holocaust patit pel poble jueu justifica l’actuació de l’estat d’Israel.
*
Mahmud Darwish, poeta de la resistència palestina.
“Una nació esclava, com un individu esclau,
és una vergonya de la humanitat i de l’univers”.
ACTE DE SOBIRANIA (Lluís M. Xirinacs i Damians - Barcelona, 6 d’agost de 2007)
“Xirinacs, que tenia setanta-cinc anys, havia esdevingut el símbol de la lluita per l’amnistia a final del franquisme, havia practicat sempre la resistència no violenta i s’havia manifestat a favor de la independència. Havia estat empresonat dues vegades durant el franquisme i el 2005 per ordre de l’Audiencia Nacional.”
Es poden tenir de Xirinacs y dels seus darrers actes diverses opinions però ningú pot dir que les paraules extretes del seu Acte de Sobirania no estiguen plenes de raó i bona voluntat. El mon “civilitzat” subscriu aquestes paraules… però els fets són els que són.
He recordat aquestes paraules de Xirinacs quan fa uns díes vaig saber que el 9 d’agost havia mort, en una operació a cor obert en Houston, el poeta-militant palestí Mahmud Darwish, del que pueden leerse alguna de obras en la web que edita M. Luisa Prieto.
No vull deixar de fer ressenya de la mort de qui és considerat com a poeta nacional palestí i “poeta de la resistència” per ser l’autor, en 1988, de la Declaració de la Independència Palestina, a més de per la seua obra en defensa de la llibertat i de la seua terra. El primer ministre, Salam Fayad, el va definir com el “poeta de la terra i la vida, símbol de la identitat nacional nacional palestina i la cultura humana”. El seu cèlebre poema de 1964 Identitat (Sajejel:Ana arabi) es va convertir en un himne per a tot el mon àrab.
Vull incloure ací un dels seus poemes:
|
PASAPORTE (1970) |
|
No me han reconocido en las sombras que ¿Despojado de nombre, de pertenencia,
(Traducción de Luz Gómez García)
|
En tornar de l’exili va formar part del Comité Executiu de la Organització per a la Liberació de Palestina (OLP), càrrec al que va renunciar com a protesta pels acords d’Oslo entre palestins i israelians en 1993.
He trobat un altre blog dedicat a Mahmud Rarwish, el de Luz Gómez García, d’on també prenc el següent text.
53 años de Nakba |
|
El pasado 15 de mayo, día de la Nakba (el Desastre de 1948), los palestinos no hemos mirado atrás para desenterrar la evidencia de un crimen pasado, porque la Nakba es un presente continuo que augura con mantenerse en el futuro. No necesitamos nada para recordar la tragedia humana que hemos padecido durante los últimos 53 años: seguimos viviéndola en la actualidad. Seguimos sufriendo sus consecuencias, aquí y ahora, en la tierra de nuestra patria, la única que tenemos. No olvidaremos lo que se nos ha hecho en esta tierra dolorida y lo que se nos sigue haciendo. No sólo porque la memoria individual y colectiva es fértil, capaz de recordar nuestra triste existencia, sino porque la trágica y heroica historia de nuestra tierra y nuestro pueblo sigue tiñéndose de sangre con el conflicto permanente entre lo que ellos quieren que seamos y lo que nosotros queremos ser. La Intifada -ayer, hoy, mañana- es la expresión natural y legítima de la resistencia contra la esclavitud, contra una ocupación caracterizada por la más sucia forma de apartheid, la que pretende, bajo la cobertura de un elusivo proceso de paz, desposeer a los palestinos de su tierra y de la fuente de su sustento y confinarles a reservas asediadas por asentamientos de colonos y carreteras, hasta el día en que tras aceptar el fin de sus demandas y de su lucha se les conceda que llamen a sus jaulas Estado. La Intifada es en esencia un movimiento civil y popular. No constituye una ruptura con la noción de paz sino que intenta salvarla de las injusticias del racismo, devolviéndola a sus verdaderos padres, la justicia y la libertad, ante la previsión de que el proyecto colonialista israelí se mantenga en Gaza y Cisjordania bajo la cobertura de un proceso de paz que los líderes israelíes han vaciado de contenido.
Nuestras manos heridas todavía pueden extraer la marchita rama de olivo de los escombros de la masacrada arboleda, pero sólo si los israelíes alcanzan la edad de la razón y reconocen nuestros legítimos derechos nacionales, definidos por las resoluciones internacionales: el derecho al retorno, la retirada completa de los territorios palestinos ocupados en 1967 y el derecho a la autodeterminación y a un estado independiente y soberano con Jerusalén como capital. De igual modo que no puede haber paz con ocupación, no puede haberla entre amos y esclavos. La comunidad internacional no puede -como hizo en 1948, el año de la Nakba- cerrar los ojos por mucho más tiempo a lo que está ocurriendo en la tierra de Palestina. La agresión israelí sigue asediando a la sociedad palestina, sigue matando y asesinando mediante el uso excesivo de sus fuerzas de destrucción sobre un pueblo desarmado, un pueblo que defiende lo que queda de su amenazada existencia, los escombros de sus casas, los olivos que restan bajo la amenaza de ser también arrancados. La naturaleza de la guerra declarada al pueblo palestino se evidenciará mejor con la atención que le preste la comunidad internacional, pues esta guerra encarna la lucha entre valores internacionales en conflicto: por un lado, las fuerzas que pretenden permitir al sionismo colonialista y al apartheid vivir bajo nuevos nombres y fórmulas; por otro, las fuerzas que insisten en la necesidad de que prevalezcan la justicia y la verdad en esta región del mundo. La implicación de otros Estados y pueblos en la confrontación que está teniendo lugar en Palestina y su atención a un pueblo palestino privado de una vida cotidiana digna, demostrarían no sólo que dichos Estados y pueblos están comprometidos con la estabilidad política en Oriente Medio en beneficio propio, sino que acreditarían su posición moral acerca de los conceptos de libertad, justicia e igualdad. La protección internacional contra el brutal terrorismo del régimen israelí -que parece estar por encima del derecho y del orden internacionales- se ha convertido para los palestinos en una urgente necesidad. No sólo es necesario purgar los pecados del pasado sino prevenir la perpetración de pecados futuros, luchar para que no se añada otro capítulo al libro de la Nakba. Sin embargo, en lugar de reconocer su responsabilidad en la Nakba y en la tragedia de los refugiados -un requisito imprescindible para cualquier solución política-, Israel amplía el libro de la Nakba y nos recuerda que ninguna historia puede comenzar por el final. Nosotros no hemos olvidado el principio, ni las llaves de nuestras casas, ni las farolas de las calles encendidas con nuestra sangre, ni a los mártires que nutrieron la unidad de la tierra, del pueblo y de la historia, ni a los vivos que nacieron en el camino y que sólo pueden, en tanto el espíritu de la patria permanezca vivo en nuestro interior, caminar hacia una patria del espíritu. No debemos olvidar ni el ayer ni el mañana. Mañana empieza hoy. Empieza con la voluntad de que el camino a recorrer, el camino de la libertad, el camino de la resistencia, se haga hasta el final, hasta que la eterna pareja -libertad y paz- se encuentre.
|

